Gmail y Outlook deciden dónde dejar cada correo según tres cosas: si pueden comprobar quién lo manda, la fama del dominio y del servidor de los que sale, y lo que hacen con él quienes lo reciben. Lo primero depende de tres líneas de la configuración de tu dominio, llamadas SPF, DKIM y DMARC. Si no están o están mal, tus correos tienen muchas papeletas de acabar en spam, aunque los escribas uno a uno.
1Por qué tus correos acaban en spam
Cada programa de correo tiene un filtro que decide, mensaje a mensaje, si lo deja en la bandeja de entrada, lo manda a spam o lo rechaza. Google y Microsoft no cuentan cómo funcionan sus filtros por dentro, pero sí publican lo que exigen a quien envía, y con eso se sabe dónde mirar.
No pueden comprobar que eres tú
Cualquiera puede escribir un correo y poner tu dirección como remitente. Para distinguir el tuyo del de un impostor, tu dominio (lo que va detrás de la @) tiene que publicar quién puede enviar en su nombre y firmar cada mensaje. Desde febrero de 2024, Gmail exige al menos una de las dos cosas a todo el que le escribe, mande dos correos al día o dos mil.
Es fácil que falle sin que lo notes: el correo envía y recibe con normalidad, y nadie ha revisado nunca esa parte.
El servidor o el dominio tienen mala fama
Si tu correo va con el hosting de la web, lo más probable es que salga del mismo servidor que el de muchas otras webs. Cuando una de ellas manda spam, la dirección de ese servidor puede acabar en una lista negra, y tus correos pagan por ella.
Con los dominios pasa algo parecido. Uno recién estrenado no tiene historial y los filtros lo miran con lupa; uno que lleva años mandando correos que la gente abre y contesta lo tiene más fácil.
Quien los recibe no los espera
Los filtros también se fijan en lo que hace la gente con tus correos: si los abre, si contesta, si los borra sin leer o si los marca como spam. Google pide que las quejas no pasen del 0,3 % de lo que envías y recomienda quedarse por debajo del 0,1 %, una de cada mil. Por eso escribir de golpe a una lista vieja o comprada lleva derecho a la carpeta de spam.
Lo que escribes cuenta, pero menos
Las palabras «prohibidas», como «gratis» u «oferta», pesan menos de lo que se suele decir. Lo que sí levanta sospechas es un correo que es solo una imagen, los enlaces acortados que esconden adónde llevan y un adjunto en el primer mensaje a alguien que no te conoce.
2Cómo saber si tus correos llegan a spam
No hace falta esperar a que un cliente te diga que no le llegó el presupuesto. Hay dos pruebas que puedes hacer hoy, sin instalar nada.
Con Gmail: «Mostrar original»
- Escribe un correo desde tu dirección de empresa a una cuenta de Gmail: la tuya personal o la de alguien de confianza.
- Ábrelo en Gmail desde el ordenador, pulsa los tres puntos de arriba a la derecha del mensaje y elige «Mostrar original».
- Arriba sale un resumen con tres líneas: SPF, DKIM y DMARC. En las tres tiene que poner PASS.
Si alguna dice FAIL o no aparece, ya sabes por dónde empieza el problema. Si al lado de DKIM sale el dominio de tu proveedor de correo y no el tuyo, el correo va firmado, pero con el nombre de otro, y para DMARC esa firma no cuenta.
Mira también en qué carpeta ha caído. Si ha ido a spam con las tres en PASS, la configuración está bien y hay que buscar en la fama del servidor o del dominio.
En Outlook se ve lo mismo, más escondido: en los tres puntos del mensaje, Ver › Ver detalles del mensaje. Busca la línea que empieza por Authentication-Results; tienen que aparecer spf=pass, dkim=pass y dmarc=pass.
Con mail-tester: una nota sobre 10
mail-tester.com te da una dirección de correo. Le mandas un mensaje como los que mandas a tus clientes y te devuelve una nota sobre 10 con lo que falla: autenticación, listas negras, enlaces y formato. Sirve también para probar los boletines y los avisos del formulario de tu web, que muchas veces salen por otro camino que tu correo.
Si quieres saber si tu servidor está en alguna lista negra, MXToolbox lo comprueba gratis. Si sale en alguna, díselo a tu proveedor de correo o de hosting: es quien puede pedir que lo saquen o cambiarte de servidor.
3Qué hacer si tus correos llegan a spam
Los tres primeros pasos se hacen en el panel donde tienes el dominio (en la parte de DNS) y en el de tu correo. Si se hacen bien, el correo sigue funcionando igual mientras tanto. Esto es lo que hace cada pieza:
- SPF
- La lista de quién puede enviar correo con tu dominio: tu proveedor de correo y cualquier programa que mande correos en tu nombre.
- DKIM
- Una firma que tu proveedor pone en cada correo. Quien lo recibe la comprueba con una clave publicada en tu dominio; si alguien cambia el mensaje por el camino, deja de valer.
- DMARC
- Qué tiene que hacer quien recibe un correo a tu nombre que no pasa las otras dos pruebas (dejarlo pasar, mandarlo a spam o rechazarlo) y a quién avisar.
1. Un solo SPF, con todos los que envían por ti
El SPF es una línea de texto en tu dominio, y la exacta te la da tu proveedor de correo. Con Google Workspace es esta:
v=spf1 include:_spf.google.com ~all
Y con Microsoft 365, esta:
v=spf1 include:spf.protection.outlook.com -all
Hay dos fallos típicos. El primero, tener dos líneas SPF: pasa cuando alguien añade la de un programa nuevo sin quitar la vieja, y entonces ninguna vale. Tiene que haber una sola, con todos dentro. El segundo, olvidarse de alguien que envía con tu nombre, como el programa de boletines, la tienda online, el de facturas o el formulario de la web. Cada uno te dice qué añadir a la línea.
2. Activa la firma DKIM
La firma se activa en el panel de tu correo. En Google Workspace está en la consola de administración, en Aplicaciones › Google Workspace › Gmail › Autenticar correo electrónico. En Microsoft 365, en el portal de Microsoft Defender, en la configuración de autenticación del correo. En los dos casos el panel te da lo que hay que copiar en tu dominio y, cuando ya está copiado, un botón para empezar a firmar.
Si tu correo va con el hosting de la web, búscalo en el apartado de correo de su panel. Y los programas de boletines tienen lo mismo con otro nombre: «autenticar dominio» o «verificar dominio».
3. Publica DMARC, primero en modo aviso
DMARC es otra línea de tu dominio, con el nombre _dmarc. Para empezar basta con esta, cambiando la dirección del final por una tuya:
v=DMARC1; p=none; rua=mailto:dmarc@tudominio.com
p=none quiere decir que de momento no se bloquea nada: solo pides que te manden informes de quién envía con tu nombre. Llegan a esa dirección como archivos técnicos, y hay herramientas gratuitas que los traducen. Cuando muestren que todo lo tuyo pasa, se cambia a p=quarantine, que manda a spam lo que no pase. Así, a quien se haga pasar por ti le irán sus correos a spam, y tú no pierdes ninguno de los tuyos por el camino.
Cualquier cambio en el dominio tarda en llegar a todas partes, desde unos minutos hasta un día o dos. Repite la prueba de «Mostrar original» al día siguiente.
4. Los boletines, con un programa de envíos
Mandar un boletín desde tu buzón de siempre, con todos en copia oculta, hace daño a tu dirección: los buzones tienen un límite de envíos al día, y los filtros ven el mismo correo llegar a cientos de personas a la vez. Para eso están los programas de envíos, como Mailchimp, Brevo o Acumbamail. Ponen el enlace para darse de baja, quitan solos las direcciones que rebotan y, con tu dominio autenticado, envían con tu nombre.
Google exige a quien manda más de 5.000 correos al día a cuentas de Gmail que la baja se pueda hacer con un clic. Y en España la ley de comercio electrónico (la LSSI) obliga a ofrecer en cada correo comercial una forma sencilla y gratuita de darse de baja, mandes los que mandes.
5. Limpia la lista y escribe a quien te espera
Quita las direcciones que rebotan y las de quien hace mucho que no abre nada. Escribe a quien te ha dado permiso o ya te ha comprado algo parecido a lo que le ofreces, que es lo que permite la ley para los correos comerciales y lo que menos quejas trae. Si el dominio es nuevo, empieza poco a poco: primero a los clientes que te conocen y te contestan, y después al resto.
6. Revisa el formulario de tu web
Si los avisos del formulario de contacto llegan a spam, o no llegan, lo más probable es que salgan del servidor de la web con tu dirección como remitente pero sin pasar por tu correo. Hay dos arreglos: que el formulario envíe a través de tu cuenta de correo (en los ajustes suele aparecer como SMTP) o añadir el servidor de la web a tu SPF.
4Si solo te pasa con Gmail o con Outlook
Gmail pide a todos los remitentes, desde febrero de 2024, SPF o DKIM, una conexión cifrada y pocas quejas. A quien manda más de 5.000 correos al día a cuentas de Gmail le pide además las tres pruebas, SPF, DKIM y DMARC, y la baja con un clic. Si envías cientos de correos al día, da de alta tu dominio en Google Postmaster Tools: te dice qué parte de tus correos marcan como spam y si cumples lo que pide Gmail.
Outlook.com, que incluye las cuentas de Hotmail y Live, exige SPF, DKIM y DMARC a los dominios que mandan más de 5.000 correos al día a sus cuentas. Si no se cumplen, devuelve el correo con un aviso que incluye el código 550 5.7.515. Si te llega un rebote con ese código, el fallo está en la configuración de tu dominio y se arregla con los pasos de arriba.
Si solo le pasa a un cliente, el filtro suele ser el de su empresa y no el de Gmail o el de Outlook. Pídele que te añada a sus contactos o a sus remitentes seguros. Si les pasa a todos los de Gmail, o a todos los de Outlook, el problema está en tu lado: en tu configuración o en tu fama.
5Mientras lo arreglas
Pide a los clientes con los que más tratas que busquen tu correo en spam, lo marquen como «No es spam» y te añadan a sus contactos. Les llegarán bien los siguientes, y su programa de correo aprende que tus mensajes se esperan.
Y si mandas presupuestos o facturas por correo, avisa por teléfono o por WhatsApp de que te ha salido uno. Es poco elegante, pero un presupuesto que se queda en spam es un cliente que piensa que no le contestaste.
6Preguntas frecuentes
¿Por qué llegan a spam si nunca mando publicidad?
Porque los filtros comprueban primero quién envía y después qué dice. Un correo de tú a tú desde un dominio sin SPF ni DKIM tiene el mismo problema que un boletín.
¿Cuánto se tarda en arreglar?
Las tres líneas se ponen en un rato si tienes acceso al dominio y al correo, y el cambio se nota en uno o dos días. Recuperar la fama de un dominio con muchas quejas lleva más: semanas de envíos limpios a gente que los abre.
¿Tengo que cambiar de proveedor de correo?
Casi nunca. Google Workspace, Microsoft 365 y la mayoría de los hostings dejan configurar las tres cosas. Cambiar tiene sentido si el tuyo no deja activar DKIM o si su servidor sale una y otra vez en listas negras.
Fuentes
- Google: «Directrices para remitentes de correos», en la Ayuda de Gmail
- Microsoft: «Corregir el error de NDR “550 5.7.515” en Outlook.com»
- Ley 34/2002 de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico (LSSI), artículos 21 y 22, en el BOE
Consultadas el 15 de octubre de 2026.
Publicado el 15 de octubre de 2026 por Alberto Alvarez, de alanestudio.